Figena
Trabaja de forma coherente sin convertir los hechos de bancos, tarjetas y efectivo en un mismo saldo genérico.
Todas las cuentas comparten espacio, permisos, actividad y revisión; los datos específicos siguen siendo nativos.
El espacio adapta los datos y el flujo de revisión a la cuenta que gestionas.
Un saldo es útil cuando su fuente, actualización, actividad importada y conciliación son visibles.
Usa el método disponible y conserva su fuente. La cobertura varía por proveedor y región; no se promete conexión universal en tiempo real.
Resuelve movimientos incompletos y concilia el período del extracto antes de considerar revisado el saldo.
Pasivo actual, extracto, mínimo, vencimiento y utilización permanecen vinculados a la tarjeta.
Registra la intención y la configuración de pago automático sin afirmar que Figena ejecutó el débito.
Vincula el pago con la cuenta de origen para no contabilizar el movimiento interno como otro gasto.
Separa importe esperado y contado, con ubicación, custodio, modo, diferencia y aprobación.
El responsable puede registrar primero el importe físico y revisar después cualquier diferencia.
Cada ajuste conserva motivo y aprobación. Es un control de efectivo, no una promesa de conexión con el punto de venta.
Sigue una ruta controlada común y aplica la revisión adecuada a cada tipo.
Qué cambia cuando bancos, tarjetas y efectivo comparten un espacio.
Reúne bancos, tarjetas y efectivo en un espacio diseñado para trazabilidad, revisión e informes precisos.